Para esta época, las fruterías de Buenos Aires exhiben sus
mejores frutillas. Enormes, jugosas, dulzonas… Con el toque justo de acidez. Cajones
de sabor y sobre todo, color frutilla!!
Y como de colores se trata, este banquito es justamente híper
colorido. Para el tapizado elegí un lino
de color frutilla (muy a tono con la temporada). Y para las patas un poco de
violeta, otro toque de verde ácido, un poquito de fucsia y unas pinceladas de aguamarina.
Y finalmente, un festón rústico, o como diría mi peluquero, un flequillo descontracturado...o desprolijo, acotaría mi madre, pero que me encantó
cuando lo vi.
Como es chiquito se ubica fácilmente en cualquier rincón de tu casa. Cerquita de la cama, bajo algún mueble al que le quieras dar un toque diferente, o sobre algún estante que necesite color. ¿Te gusta?
Banquito Frutilla:Valor: $220