lunes, 24 de junio de 2013

La mecedora de Isabella y su mamá

Hace unas semanas atrás me pidieron que reciclara una mecedora. El motivo valia el apuro:  llegaba Isabella a sus vidas, un bombón que nació hace pocos días.

La verdad que tenía algunos trabajos tomados para esas semanas, ¿pero quién puede resisterse a la ilusión de una futura mamá de querer acurrucarse junto a su beba sentada en la mecedora?
Yo no pude, y la verdad que disfruté haciéndola porque el trabajo tenía un plus de infinita ternura. 
La idea era cambiarle el lustre oscuro y descubrir que había realmente abajo y, por supuesto, retapizarla. Y fue una alegría para mi ver encontrarme con una madera clara y noble como el roble.

Comparto algunas imágenes del trabajo realizado y de paso le doy un ¡gracias! enorme a Vanesa por haberme confiado un mueble tan especial para la nueva familia.


Esta es la foto que me enviaron cuando todavía se encontraba en el local de muebles

En plena tarea de destachado

La mecedora lavada y relustrada

En plena prueba de vestuario...


Lista!



Si tenés algún mueble que querés que recicle podés hacer contacto  con cuchitabacana@gmail.com



miércoles, 19 de junio de 2013

¡De la calle, al escritorio!

Feucha, la verdad que esta silla no era linda!! Pero la cuestión es que mi hermana la encontró en la calle y me la trajo derecho al taller para que se la reciclara. 
Y me parece que el ejemplo da perfecto para esas publicidades del tipo  "antes y  después" que muestran a señoras o señores con una larga historia de alfajores y milanesas en su  panza y que después del tratamiento de belleza, dejan ver orgullosos  un vientre al mejor estilo Madonna!

No sé si son casos reales o el milagro se llama Photoshop, pero aquí la cuestión pasó por el reciclado que la convirtió nuevamente en un mueble funcional. 
¿Qué le hice? Le cambié por completo del relleno y obviamente renové el tapizado. Para el asiento elegí un lino color violeta sufrido y para el respaldo, un algodón estampado en color blanco, obispo, azul y pistacho. Además, la relustré y le dejé unos zócalos en las patas de color blanco cuestión de disimular los sopapos que recibió en su otra vida. Para completar le hice una funda en el respaldo en bull blanco y dos aplicaciones con el mismo motivo del respaldo.






Si por casualidad te encontrás en la calle una silla como ésta no sigas de largo porque podés reciclarla siguiendo el paso a paso que publique en la web de la revista OHLALA!. 

http://www.revistaohlala.com/1569120-encontraste-una-silla-reciclala-primera-parte
http://www.revistaohlala.com/1571361-reciclado-de-una-silla-parte-ii 

Pero  si no te animás o te falta tiempo, siempre podés contactarte con Cuchita Bacana y listo!!





 

domingo, 9 de junio de 2013

Silla reciclada a pedido





Esta es la nueva silla de Pame que reciclé hace unos días. Me contó que la encontró en la casa de la madre a punto de pasar a mejor vida. Sin embargo,  le vio un algo que la sedujo, por lo tanto "palo y a la bolsa".
Previas charlas "via mail", una tarde me la trajo junto con la tela que eligió para tapizarla.  Y la verdad que no se equivocó en rescatarla, porque a pesar de que había varios asuntillos para arreglar (patas flojas, relleno inexistente, tornillos rotos y la huella de lo que fue un lustre) esta silla cincuentona tiene un diseño encantador.

No  conocía a Pamela, pero ojalá le haya gustado tanto su silla como a mi conocerla a ella. Un placer!!!









Si tenés una silla para reciclar, podés hacer contacto con Cuchita Bacana



miércoles, 5 de junio de 2013

Silla vintage reciclada!

Y reciclada por completo. Nuevo lustre, relleno,  y tapizado con mil rayas. Digamos que es un vintage 0 km!!
Si te gusta hacé contato con Cuchita Bacana podés pasar a verla, sentarte, y si tu deseo te dice "sí, la quiero", llevarla a tu casa!





Valor Silla Vintage Tapizado Rayado
$1200.-

vendida

martes, 14 de mayo de 2013

Muebles con historia de amor

Será por mi columna de los viernes para la sección Casa de la web de la Revista OHLALA!... Será quizás por el azar del Facebook, o simplemente porque algunos ya me conocen,  pero lo cierto es que asiduamente  recibo en mi correo consultas sobre cómo reciclar un mueble. Junto al mail, me llegan las fotos de “esa cómoda” que pareciera no querer más pero que compraron enceguecidos en un arrebato de amor a primera vista. O simplemente, porque perteneció a algún ser querido y quieren conservarlo (en esta categoría, los objetos heredados de los abuelos ganan por goleada!!)

Es que los  muebles guardan historias. Algunas podrán ser chiquitas, cotidianas. Otras, quizás escondan secretos que develados podrían cambiarle el destino a más de una vida… ¡Vaya uno a saber!
A lo largo de estos años desarmando muebles  y  tapizados junté cantidad de botones perdidos, bolitas de todos los colores, capuchones de lapiceras, boletos de colectivo, papel picado de algún cumple…De todo! 

El último hallazgo fue hace unos días atrás. Me fui de shopping pulguero y compré varias mesitas de luz para poner a punto. Hete aquí, que en una de ellas, cuando abro el cajón me encuentro con  estampitas dedicadas a todos los Santos, un manojo de papel carta y  sus respectivos sobres (artículos en vía de existención, si los hay!!), y un rótulo que decía "Te amo".


Como siempre me pasa ante un nuevo mueble a reciclar, estoy en la duda de cómo aggionarlas, pero de algo estoy segura: el "Te amo" va a quedar. Será su nuevo dueño quien decida si vale la pena o no conservarlo hasta la eternidad.